Prólogo. Renglones torcidos.

  La lluvia comenzaba a arreciar sobre el tejado produciendo un ruido ensordecedor, molesto, irritante, aunque supongo que sintiéndome como me siento hasta un cantar angelical me pondría iracundo, insoportable. Hasta yo mismo me asqueo de mi cuando estoy en este estado, menos mal que lo hago en la privacidad de mi subconsciente, donde nadie … Sigue leyendo Prólogo. Renglones torcidos.